Gestión del Cambio

En muchas ocasiones al realizar el Coaching Ejecutivo me he encontrado con desafíos al momento de como Coach apoyar en cambios dentro de la organización o cambios de operación de procesos productivos. Una de las competencias o habilidades más buscadas hoy día entre los directivos es precisamente la de saber manejar cambios y hacer que las cosas ocurran como deben ocurrir y den los frutos esperados. Un aspecto a menudo olvidado en los procesos de cambio, pero que resulta de vital importancia. Son las emociones, definidas como los estados de ánimo, la moral o como queramos llamar a esa parte menos racional del ser humano y que tan decisivo papel juega en su comportamiento.

El buen gestor de cambios es quien es capaz de actuar de forma compasiva al dirigir a sus colaboradores, observando sus emociones que son el factor clave del cambio.

Una de las preguntas  que como Coach realizo a los ejecutivos es :

¿Qué es lo esencial que hemos de conocer en torno al cambio para poder manejarlo mejor?

Cualquier cambio es progresivo y pasa por fases sucesivas y es un proceso con una entrada y una salida en el proceso. Cada una de estas fases lleva aparejado un estado de ánimo predominante que le es típico y la distingue de las demás.

Ahora bien, si hablamos de fases del cambio las preguntas son:

¿Cuáles son estas fases?, ¿Qué emociones o estados de ánimo predominan en cada una de ellas?, ¿Cómo podemos reconocerlas y usarlas en provecho del cambio?

Algunos autores hablan de 7 fases y cada una tiene una emoción ocurriendo

Presentimiento:  La preocupación

Shock: El miedo

Resistencia: El enfado, La irritación

Aceptación racional: La frustración

Aceptación emocional: La nostalgia.

Apertura: Curiosidad, Entusiasmo

Integración: La confianza

Cuando alguien anuncia el cambio y da a conocer sus detalles principales, despeja la preocupación pero aparece una emoción nueva: el miedo. La aceptación racional y emocional dan paso a la curiosidad y al entusiasmo. El cambio se está produciendo. El Líder del cambio es quien debe gestionar las emociones predominantes a favor del nuevo proceso a establecer.

Gestión emocional del cambio:

El primer objetivo de cualquier proceso de cambio es crear consciencia en las personas  de la necesidad del cambio mismo.

Cualquier proceso de cambio debe iniciarse abriendo espacios de comunicación.

Comunicar la experiencia de otros grupos servirá para convencer sobre las ventajas del cambio.

En la fase de aceptación racional es mejor tratar los problemas de forma individual.

El proceso de cambio debe abordarse desde distintas perspectivas.

Algunas preguntas que pueden apoyar:

¿Cuáles son nuestros objetivos finales y los intermedios?

¿Quiénes somos? ¿qué queremos ser?

¿En qué creemos y qué es para nosotros importante?,

¿Qué reglas de juego nos impiden avanzar y cuáles favorecen el cambio?

¿Qué competencias tenemos y cuáles necesitamos?

¿Qué estado de animo predomina en este momento?, ¿dónde están las posibilidades de avanzar hacia la siguiente fase?, ¿en qué sabemos que estamos cambiando?

¿Cómo reaccionan ante el cambio nuestros proveedores y clientes externos e internos?

Cada proceso de cambio tiene su particularidad y he querido solo enunciar la forma como abordarlo. Es muy desafiante y altamente enriquecedor trabajar en estos procesos como Coach en Empresas y Organizaciones.

Cada vez agradezco más la oportunidad de trabajar con Grupos, Empresas  y Organizaciones.

Limankian

 

 

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